No es un vicio exclusivo de su gremio, pero sí lo suficientemente común como para convertirlos en ejemplo. «En Derecho siempre hemos sido muy conservadores ante la necesidad de modificar la base de la tradición jurídica. Nos cuesta mucho abordarlo. Pero cuando entran en juego las posibilidades que abren las nuevas tecnologías, no queda más remedio que hacerlo».
Eduardo Vázquez, responsable del Grupo de investigación de Derecho e Innovación aclara la necesidad de impulsar la adaptación de una vertiente inexplorada en muchos de sus ángulos. Cursos, conferencias y pequeños trabajos de investigación adquirirán ahora una nueva dimensión gracias al salto cualitativo que deviene con la aparición de la cátedra. «Nos inspiraremos en lo que se está haciendo en el extranjero. He pasado un tiempo en EEUU y son tres líneas de acción concretas las que manejan en la actualidad».
La protección de datos, la más importante. «El derecho a la preservación del honor, la intimidad y la propia imagen está recogida en el artículo 18 de la Constitución española; si bien fue el Tribunal Constitucional el que tuvo que 'interpretar' estos derechos aplicados al ámbito de la informática», detalla cuando llega al fondo del problema.
Esclarecer las dudas
«Todo se ha regulado de una forma tan detallada que es muy difícil llegar a comprender todo lo que se necesita para gestionar esta información con seguridad. Nosotros estudiaremos y crearemos esas herramientas que eviten la injerencia en cualquiera de los derechos que hemos comentado. Así, el empresario no verá en ello un lastre, sino una forma de poner en valor la información. Los datos, bien tramitados, podrán servir para perfeccionar el servicio dado a la clientela», avanza sobre las aplicaciones. Repara entonces en el importante apoyo que el proyecto ha encontrado en la empresa cántabra CRV Consultoría & Servicios. Sólo falta la firma.
«Siempre han mostrado su interés por la investigación y el desarrollo y las ganas de captar talento universitario. Con esta cátedra consolidará la colaboración», apunta Eduardo para dejar la palabra a César Ruiz, máximo responsable de CRV. «Vamos a colaborar económicamente con la cátedra para que pueda contratar técnicos especializados, becarios y demás personal. Pondremos todos los medios y conocimiento para desarrollar proyectos conjuntos», especifica quien en 2000 comenzara la andadura de una sociedad que hoy ocupa un lugar relevante entre las tic's de la región.
Las actuales líneas de trabajo del grupo se potenciarán. Los especialistas del ámbito jurídico se apoyan en la experiencia de los técnicos para encontrar la aplicación práctica de la norma al contexto informático. Simbiosis importante para abordar la segunda de las líneas de trabajo previstas en el programa de la cátedra: la mediación electrónica.
«Y en este sentido sí que se puede hablar de ser pioneros. No hay nada en el panorama nacional que aborde la posible aplicación práctica de lo que sería la mediación 'on-line'. El mismo anteproyecto de Ley de Mediación Estatal prevé ya un reglamento de arbitrajes electrónicos, lo que vendría a ser la celebración de un juicio rápido a través de Internet», detalla Vázquez.
Todo estará previsto en la norma, sobre el papel, pero nadie ha contemplado la posibilidad de ponerlo en práctica. Incluso a pesar de las ventajas derivadas. «Imaginemos la rapidez, la economía y la facilidad con la que podríamos disfrutar de este servicio. Esto es la modernización de la justicia, y pretendemos formar parte de ella», apunta en el contexto de la opinión que le merece el proyecto Cantabria Campus Internacional (CCI).
Campus de excelencia
«La aparición de la cátedra ha supuesto una feliz coincidencia con la llegada del CCI, porque está en esa línea de transferencia de conocimiento que pretende el proyecto. Además, abrirá las puertas del mundo profesional a muchos nuevos titulados. Para ello, la Consejería de Presidencia y Justicia ya ha mostrado su interés por mantener una cercanía y participación, porque entre sus objetivos están los sistemas extrajudiciales de resolución de conflictos», apunta el que será máximo responsable de una cátedra cuyo tercer vértice se sustentará sobre el trabajo con los certificados de calidad. «Vamos a potenciar la fluidez de todos esos protocolos, toda esa autorregulación que lleva a las marcas a exigirse un mejor servicio», agrega.
La investigación será transferida al mercado y revertirá en mayor investigación, pero «en ningún momento planteamos esto con fines comerciales», enfatiza César Ruiz. «Nos interesa poner en marcha todo ese conocimiento que sale de la Universidad, y eso al tiempo ayudará a que la sección dedicada en CRV a la investigación amplíe las líneas de trabajo», resume.
Dentro de las actuaciones concretas, la cátedra desarrollará cursos de especialización, de posgrado y másteres. Se editará una revista digital sobre 'Derecho e Innovación' en la que tendrán cabida los textos de juristas.