Banner Sodercan Consejería de Industria y Desarrollo Tecnológico Puerto de Santander Ceoe-Cepyme Cantabria

Calendario de Eventos

Mayo 2012
L M X J V S D
30 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31 1 2 3

Últimos eventos

Sin eventos

Envíanos tus sugerencias

Portada Cantabria Emprende Noticias «Ojalá siempre tenga una meta por delante»
SONIA FERRER PRESENTADORA Y ACTRIZ
«Ojalá siempre tenga una meta por delante»
CRISTINA MARTÍN FRUTOS | Domingo, 13 de Septiembre de 2009

Ocho años dan para muchos «sucesos de la crónica social y del corazón». Sonia Ferrer (Barcelona, 1977) lo sabe bien, ya que desde el año 2000, cuando una vez más se presentó a un 'casting' «porque no tenía nada que perder», hasta 2008 ha sido la cara, y la voz, más representativa del programa 'Gente', de TVE. Este año ha cambiado su rumbo profesional, ha dejado las cámaras por el escenario, al que se sube desde el mes de enero para dar vida a Marina, uno de los personajes de 'Felices 30', obra de Eduardo Galán que para esta presentadora que iba para bailarina de ballet ha sido «una experiencia incomparable». «En televisión ves el resultado al día siguiente, reflejado en un número, el de la audiencia; en teatro la respuesta es automática».

-¿Cuál fue su primer empleo remunerado?

-Cuando vivía en Cannes trabajé para unos amigos de mis padres. Ellos tenían un yate que alquilaban durante diversos eventos, y yo les ayudé a preparar canapés y servir copas durante uno de los festivales de publicidad que se celebraban allí. Creo que tendría unos 17 años.

-¿Recuerda cuánto cobró?

-Entonces me pareció una barbaridad, sobre todo, porque era dinerito para mis gastos, mis tonterías... Pero, tampoco creas, que aquello me duró una semana.

-En Cannes estudiaba ballet, iba para bailarina profesional...

-Allí viví de los 12 a los 19 años, estaba como interna en la escuela de ballet de Rosella Hightower, pero a los 19 años me detectaron un tumor. Después de las operaciones todo iba bien, pero no podía seguir bailando. Así que volví a España pensando, «¿y ahora, qué hago con mi vida?».

-Pero todavía era muy joven

-Sí, sí. Tenía sólo 19 años, pero es que nunca me había planteado que pudiese hacer otra cosa. En cierto modo es lo mismo que le ocurre a muchos chavales que no tienen una vocación y, de repente, tienen que enfrentarse a la selectividad y, además, se ven limitados por una nota de corte. A mí me pasaba igual, me planteaba constantemente «¿y ahora qué hago?».

-¿Cómo llegó después de eso al mundo de la televisión?

-Me puse a estudiar Dirección de Empresas Turísticas pero, acostumbrada a tener una agenda muy apretada, sentía que me faltaba hacer más cosas. Así que mi madre me apuntó por su cuenta a una agencia de publicidad a modo de 'hobby'. Nunca me había llamado la atención ese mundo pero me permitía ser independiente económicamente y seguí por ahí.

Encadenando oportunidades

-¿Qué recuerda de su primera vez ante la cámara?

-Fue en la serie 'Happy House', para TVE Catalunya. Me había presentado al 'casting' porque me animaron y pensé que no tenía nada que perder, aunque yo no fuera actriz. Y el primer día de grabación... ¡estaba muerta de miedo! Sobre todo porque me veía rodeada de profesionales que llevaban años preparándose.

-Poco después se convirtió en el rostro más conocido de 'Gente'.

-La verdad es que he ido encadenando oportunidades. He tenido suerte, pero también intento poner toda mi energía, mi corazón y mi mente en hacerlo bien.

-¿Se imaginaba que iba a sentirse tan afortunada profesionalmente?

-He hecho muchísimo más de lo que pensaba que iba a conseguir. No me lo imaginaba, pero claro que me siento afortunada, estoy trabajando, y decir eso no es poco hoy en día. ¿Me quedan cosas por hacer? Sí, y sueños por cumplir, y ojalá siempre tenga alguna meta por delante.

-¿Qué queda de la joven que se fue a vivir a Cannes con 12 años?

-Creo que todo, soy la misma. Mi vida es distinta -me he casado, estoy más serena, más estable-, pero sigo siendo yo. Diría que soy igual de valiente, no arriesgada ni temeraria, pero sí valiente.