Lo último | Cantabria Emprende
Lo último en INNOVA CANTABRIA
Lo más visto
Calendario de Eventos
Últimos eventos
| Sin eventos |
Muy interesante
Envíanos tus sugerencias
| Genéricos contra patentes |
| ANA MARCOS | Domingo, 31 de Enero de 2010 | |||
![]()
La industria farmacéutica se desacelera, de manera sistemática, desde hace cinco años. En este período ha pasado de crecer al 10% a hacerlo, según las estimaciones de resultados de 2009, apenas un 3%. Aún así, se trata de uno de los pocos sectores económicos que se han mantenido a flote en esta crisis mundial, según la firma especializada IMS Health. De hecho, la fabricación de millones de antivirales de la gripe A supuso un fuerte respaldo. «A pesar de la recesión, no se ha visto tan afectado como otros sectores, que han recurrido a la ayuda estatal», apunta José Antonio del Castillo, responsable de Química y Farmacia de la consultora KPMG. El Índice de Producción Industrial en conjunto ha bajado en nuestro país un 17% -hasta noviembre pasado-, pero en el apartado de los fabricantes farmacéuticos ha subido un 0,4%, la única alza sectorial. Mínimo, pero suficiente para salvarse de la quema. La situación actual es, en parte, resultado de la baja productividad en investigación y desarrollo (I+D), que no es capaz de mitigar el efecto negativo que causan la pérdida de patentes de productos que se comercializan en la actualidad y del incremento de las medidas de contención del gasto, sobre todo por parte del Gobierno central. Así podría resumirse a grandes rasgos la situación en España, con 250 compañías farmacéuticas, un empleo directo de casi 40.000 personas y un mercado total de 14.000 millones de euros, de los cuales el 75% corresponde a las farmacias y el 25% a los hospitales. Uno de cada cinco euros invertidos en investigación por toda la industria procede de los laboratorios privados. Estamos ante un sector económico de extraordinario dinamismo, con un fuerte componente innovador, generador y usuario a la vez de productos de alta tecnología. Los datos están en la calle. En este ámbito todos somos consumidores, aunque el gasto se dispara en la población de más de 65 años. Las ventas sin receta médica han bajado, pero el gasto farmacéutico público financiado ha aumentado. Baja la venta de analgésicos o tratamientos bucales, mientras que sube la de productos de relajación y sueño o los de control de hábitos. La cosmética no ha sido ajena a la crisis. Los consumidores eligen productos más baratos y, además, en aquellas áreas donde esta opción existe, salen de la farmacia para comprar en otros establecimientos de mayor consumo. Así ocurre con el mercado de cremas solares o de productos dedicados al cuidado corporal. Por otro lado, el modelo está cambiando. Ahora se tiende en las líneas de investigación a la prevención y la personalización de los fármacos. Además, se está generalizando el uso de biotecnología en la investigación, tanto en la fase preclínica como en la clínica. Las áreas principales donde se utiliza son oncología, diabetes, osteoarticular, cardiovascular, hematología, endocrinología y respiratoria. La investigación, el reto Más de 1.000 millones de euros anuales es la cantidad que invierte la industria farmacéutica (datos de 2008 y estimación de 2009) en materia de I+D. Un 85% de esta cifra se destinó a la investigación clínica, mientras que el 15% restante fue invertido en investigación básica, según la encuesta sobre actividades en I+D presentada por la patronal Farmaindustria. Además, este incremento generó la creación de empleo en este área, con un aumento de un 3,9% en tasa anual desde 2006. «Para ser fuertes en I+D necesitamos apoyo, ya que el sector farmacéutico tiene unos costes fijos muy altos en este ámbito, sus precios se hallan intervenidos y su mayor cliente es el Estado», afirma Jorge Gallardo, presidente de Almirall, primera farmacéutica española. La compañía ha tenido un crecimiento sostenido de sus ventas netas: 701.3 millones de euros al cierre del tercer trimestre de 2009. «Nuestra apuesta es permanente por la I+D, a la que hemos destinado más de 139 millones de euros en 2008 y más de 500 personas», remarca Gallardo. El presidente de Almirall es reticente con el nivel de protección en España y afirma que no está al nivel de Europa. «Nos encontramos con algunos productos que Europa aún protege, mientras que en el sistema español ya entran los genéricos, lo cual es perjudicial para quienes hacemos I+D». En términos generales, «lanzar un producto nuevo puede llevar entre 12 y 14 años, y una molécula nueva puede costar 1000 millones de euros, lo que es un gran esfuerzo», puntualiza José Antonio del Castillo, de la consultora KPMG. Ahí quedan los datos, mientras el compromiso de la industria farmacéutica con el Gobierno ya está lanzado. Las compañías deben mejorar el empleo y la formación en los próximos tres años, e invertir en I+D hasta 3.600 millones de euros en un periodo de otros dos años. Todo ello incrementando, además, la internacionalización con el fin de suponer el 6% de la balanza exterior. Por ello, el reto está servido.
|

