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| Las amenazas se conjuran para no dar tregua a la Bolsa |
| CRISTINA VALLEJO | Domingo, 31 de Enero de 2010 | |||
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El año comenzó fuerte, pero el 'efecto enero' sólo duró tres días. Las incertidumbres, que los analistas esperaban para un momento más avanzado del año, saltaron a escena. Las amenazas que se cernían sobre el mercado parecieron conjurarse en el inicio de 2010 para no dar tregua a las bolsas, que sólo se han dado un respiro con la publicación del PIB de EE UU. Y eso cambia las previsiones de los analistas. «Pensábamos que la Bolsa lo haría bien en el primer trimestre. Los resultados y la economía mejoran, pero no han servido para contrarrestar las dudas con las que no contábamos: medidas contra los bancos, políticas para relajar la economía china, revisiones de 'ráting'... Esto complica el escenario», afirma Nicolás López, del Sabadell. A Bankinter, por otro lado, le preocupa que no haya habido una reacción alcista a la reelección de Ben Bernanke al frente de la Fed, pero le tranquiliza la subida tras el PIB americano. Lo malo, a juicio de Miguel Jaureguízar, de Noesis, es que este rebote se produce desde tierra de nadie. A su juicio, para que fuera consistente, tendría que tener lugar desde un nivel de soporte, como los 10.500 puntos. China aprieta China marcó su impronta en las primeras caídas del año por su afán de enfriar la economía. José Carlos Díez, de Intermoney, opina que el país sobrerreaccionó con sus medidas anticrisis. «El crédito pasó de aumentar al 15% a hacerlo a una tasa del 10% y ahora crece al 35%», subraya. «Es un país que ahora lo está haciendo bien, está adoptando medidas de manera gradual», añade. «Si bien a muy corto plazo las restricciones crediticias pueden tener impacto negativo en Bolsa, hay que entender que son el paso necesario que evitará el recalentamiento», matiza Alberto Morillo, de Consulnor. Soledad Pellón, de IG Markets, puntualiza que China seguirá pesando sobre las materias primas. Sin embargo, a juicio de Beatriz Tejero, del Sabadell, los datos de actividad que se publiquen a corto plazo limitarán el impacto. La restricción del crédito se notarán en el crecimiento en el segundo semestre, como pronto. Sin riesgo inflacionista La amenaza de subida de tipos en China, ¿se trasladará al resto del mundo? Esta semana, la Fed reiteraba que los tipos seguirán bajos mucho tiempo. Y Díez cree que la inflación no es un riesgo; las economías tendrían que crecer muy por encima de su potencial. Además, los precios de producción están estancados, cuando es la industria la que lidera la recuperación. Y el crudo no será un riesgo ya que no irá más allá de los 90 dólares, un nivel con el que las Bolsas están cómodas. Según Morillo, habrá repuntes del IPC porque hace un año el petróleo estaba más barato. «Pero los bancos centrales podrían implementar una política excesivamente contracíclica por el temor a una espiral inflacionista», alerta Morillo. Aunque tranquiliza afirmando que en 2010, algunos factores, como la retirada de los estímulos fiscales y monetarios pueden frenar el ritmo de avance de los precios. Para medir la probabilidad de subidas de tipos, José Ramón Iturriaga, de Abante, aconseja vigilar el tipo a dos años. Ahora está en el 0,5%. Si sube al 1,5%, peligro. No descarta que la recuperación coja fuerza y acelere el endurecimiento monetario. Y una subida de tipos, casi por norma, nunca es bien acogida. La deuda pública Otro riesgo viene del déficit público, lo que provoca un aumento de las rentabilidades de la deuda pública. ¿Puede ser una competencia para la Bolsa? Según Díez, sí: «Los bonos a diez años al 4% pueden ser una opción para ciertos inversores». ¿Algún Estado incurrirá en el impago de su deuda? José Luis Martínez, de Citi, cree que no, y que las caídas en Bolsa pueden animar a los Gobiernos a «ponerse las pilas» para controlar el déficit. Una buena noticia, aunque ello pueda restar brío a la recuperación.
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