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Los seguros personales remontan
INNOVA SANTANDER | Domingo, 22 de Noviembre de 2009
La incertidumbre financiera no ha conseguido frenar el desarrollo de los productos de Vida del sector asegurador. / INNOVA
La incertidumbre financiera no ha conseguido frenar el desarrollo de los productos de Vida del sector asegurador. / INNOVA

Que la vida está llena de riesgos más o menos patentes lo sabe todo el mundo. La salud y el futuro son impredecibles, y la gente tiene familias que respaldar, obligaciones que atender y necesidades que cubrir. Por todo ello los seguros personales, o, como los llaman en el argot del sector, los seguros de Vida, son uno de los productos financieros más demandados y con mayor cuota de negocio en el mercado.

A pesar de ello, la inestabilidad del mercado financiero internacional y el deterioro de las economías domésticas, ha desembocado en una cierta desconfianza por parte de los consumidores y ha tenido como consecuencia un cambio de ritmo dentro del sector asegurador. Éste se ha visto obligado a replantear parte de sus estrategias y a remodelar algunos de sus productos para adaptarlos a los nuevos tiempos.

Con todo, el sector asegurador español puede presumir de ser uno de los que menos han notado la crisis. Al contrario de lo que ha ocurrido en otros países del mundo desarrollado, en los que muchos de los productos financieros se vieron directamente golpeados por la crisis, en España la solvencia de las entidades aseguradoras y de sus productos está garantizada y lo ha estado en todo momento.

En este contexto, la situación actual se define por una evolución favorable, aunque ralentizada, del mercado asegurador. A grandes rasgos, las dos ramas principales de seguros existentes, los de Vida y los de No Vida, han mostrado un comportamiento bastante diferente. Mientras los primeros han sido los protagonistas y principales artífices de las buenas cifras, con un crecimiento anual del 17,5%, los seguros de No Vida alcanzaron un crecimiento del 2,8%, reafirmando la tendencia a la baja que los ha caracterizado durante los últimos años, según expone un informe elaborado por la empresa Mapfre.

Sector Vida

Los seguros de Vida, entre los que cabría destacar los seguros de cobertura por fallecimiento, los productos de ahorro-jubilación o los seguros tradicionales de capital, mostraron un comportamiento un tanto ambiguo, más al fin y al cabo positivo.

Su ambigüedad radica en el hecho de que, pese a haber aumentado su cuota en un 17,5% en 2008, el volumen de ahorro gestionado por las entidades aseguradoras de todo tipo no tuvo correspondencia con el crecimiento del número de clientes. Ello se debe en gran parte a la tesitura económica actual. Los seguros de Vida arrastran el lastre de la baja incentivación al ahorro existente en España y, además, se mueven en un mercado caracterizado por una gran competencia. Con todo, cabe afirmar que en 2008 el sector de seguros Vida ha reforzado su posición en uno de los ejercicios más difíciles que se recuerdan.

Resultados razonables

Dentro de los productos más generalizados en la rama Vida, hay que diferenciar el comportamiento mantenido por los Planes de Previsión Asegurados, los Planes de Ahorro Sistemático y aquellos productos vinculados a activos financieros, del que ha caracterizado a los seguros tradicionales de capital diferido y de Ahorro-Inversión.

Mientras los primeros registraron un importante crecimiento, los segundos han visto retroceder su cuota en cerca de un 10% respecto al año anterior. En cuanto a los Planes de Pensiones tradicionales, cerraron el ejercicio con un retroceso del 8,7%, marcando así un cambio de ritmo con tendencia a la baja por primera vez en años.

Para entender el comportamiento del sector es importante diferenciar entre el número de nuevos productos contratados y el volumen de activos financieros en que estos se traducen. El año 2008 fue un buen año por el crecimiento del volumen de negocio de las aseguradoras, pero no tanto por el capital que éste supuso. En todo caso, el producto estrella fueron los Planes de Previsión Asegurados, que crecieron un 300%.