Banner Sodercan Consejería de Industria y Desarrollo Tecnológico Puerto de Santander Ceoe-Cepyme Cantabria

Calendario de Eventos

Mayo 2012
L M X J V S D
30 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31 1 2 3

Últimos eventos

Sin eventos

Envíanos tus sugerencias

Portada Cantabria Trabaja Noticias Una luz adaptada a los tiempos
CANTABRIA TRABAJA
Una luz adaptada a los tiempos
SARAY CEBALLOS SANTANDER | Domingo, 13 de Septiembre de 2009

 

 

En el año 279 a.C., el rey Ptolomeo mandó construir en la isla de Faro, en Egipto, un gran edificio que sirviera como hito. Aquel edificio no fue otro que el conocido faro de Alejandría que sirvió como punto de referencia del puerto.

Así comenzaba la gran historia de los faros del mundo. Historia que se ha visto más que modificada con la irrupción de las Nuevas Tecnologías en todos los aspectos de la sociedad. Y es que, ese perfil del farero como un hombre un tanto extraño y solitario que se plasmaban en cuentos e historias se ha transformado ahora en un técnico de sistemas de ayuda a la navegación.

Un antes y un después

El funcionamiento de los faros ha avanzado con el tiempo considerablemente. Según Carlos Calvo, uno de estos técnicos del Puerto de Santander, hace años, el cuerpo de torreros (el término farero era más coloquial) «tenían que atender la luz que consistía en una llama», por lo que el cuidado requerido era de gran importancia.

Sin embargo, hoy en día, «no podemos hablar sólo de un tipo de ayuda a la navegación», sino que la aportación visual de los faros se ha visto complementada gracias a los avances tecnológicos.

Actualmente, Cantabria cuenta con ocho faros en funcionamiento a lo que se le debe unir más de setenta ayudas a la navegación. Entre ellas, las aguas cántabras tienen a disposición de los navegantes catorce balizas que señalizan los puntos de entrada a las dársenas. Sistemas de iluminación que, no hace tanto tiempo, han cambiado el tradicional gas acetileno por lámparas LED que ofrecen una serie de ventajas entre las que Calvo destaca que «no se funden y consumen una quinta parte menos».

Y es que la Autoridad Portuaria de Santander cuenta con «tecnología punta» a la hora de garantizar seguridad a los barcos situándose «entre los primeros» a nivel internacional, mientras que a nivel nacional «hay razones objetivas para decir que hemos sido pioneros en muchos aspectos».

Tecnología punta

Entre los distintos avances tecnológicos implantado en las instalaciones portuarias de Cantabria el PEL «es una de las ayudas de las que estamos más orgullosos».

Hasta hace seis años, la entrada a la Bahía de Santander se mostraba a través de una enfilación de dos luces, una anterior y otra posterior, que mostraban a los barcos su posición con respecto a la entrada. «Si veían una sola luz significaba que estaba entrando bien, si veía dos, entraba torcido». Con la puesta en funcionamiento del PEL, es únicamente un cañón de luz la que señala la correcta o incorrecta situación del barco. «Si está en el centro del canal ve una luz blanca, si se desvía a babor una luz parpadeante roja y si el desvío es a estribor la luz es verde».

Pero entre todos los avances que sitúan a la Autoridad Portuaria de Santander a la cabeza en el uso de las Nuevas Tecnologías, Carlos Calvo destaca dos. El primero de ellos es el sistema de telecontrol de los faros, implantado en la región en 1995. «Desde un ordenador podemos ver, no sólo si el faro está funcionando sino también niveles técnicos tan al detalle como el voltaje de la batería».

En el año 2000, el Puerto de Santander volvió a ser referente a nivel nacional gracias a la implantación del telecontrol de boyas luminosas, utensilios de ayuda flotante. «Gracias a esto podemos realizar un mantenimiento preventivo».

Monumentos en uso

Entre todos los niveles de seguridad y precisión con los que cuenta la Autoridad Portuaria se encuentra una estación de DGPS diferencial, ubicada en el faro de Cabo Mayor. Con este sistema, los barcos son avisados vía radio de posibles errores de situación, con un margen de error menor a dos metros.

Pero, cuando se habla de la aplicación de las Nuevas Tecnologías, parece imposible no pensar en la desaparición de lo antiguo, de todo aquello a lo que, supuestamente, los avances sustituyen. Por esto es que muchas personas ya visualizan los faros como antiguas construcciones, fuera de funcionamiento, lugares que visitar y fotografiar pero sin función alguna.

Sin embargo, para Carlos Calvo esto no es así. «Conviene tener varios sistemas de ayuda a la navegación independientes». Frente a esto, Calvo no elude la belleza de estos edificios. «Son monumentos históricos que no nos podemos permitir el lujo de perder».