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CANTABRIA TRABAJA
UPA se preocupa por el impacto medioambiental de los residuos
MARTA G. DE ROZAS | Domingo, 17 de Enero de 2010

                    Uno de los retos de la industria ganadera es la gestión de los residuos que genera, de modo que se minimice su impacto ambiental ::
                         INNOVA
Uno de los retos de la industria ganadera es la gestión de los residuos que genera, de modo que se minimice su impacto ambiental :: INNOVA

Hoy en día, existe un problema medioambiental importante en España derivado de la gran cantidad de residuos orgánicos generados y que ha sido motivado por la intensificación de explotaciones ganaderas: menor número de granjas y mayor número de animales, especialmente las dedicadas a producción de carne y leche. A este respecto, añade la vicesecretaria general del Sindicato Democrático de Ganaderos Montañeses-UPA Cantabria, Nieves Gutiérrez Rosendo, que también pueda ser debido a un cambio de normativa o en la pautas de la sociedad.

Por lo tanto, su tratamiento cada día reviste más importancia, ya no sólo por el aumento de los volúmenes producidos, sino también por la aparición de nuevos productos y, principalmente, por enfermedades que afectan la salud humana y animal que tienen directa relación con el manejo inadecuado de los desechos orgánicos.

En este contexto, el Sindicato Democrático de Ganaderos Montañeses de Cantabria (UPA), especialmente interesado por la valorización de los residuos, participa en una iniciativa de la Consejería de Medio Ambiente para la gestión de excedentes orgánicos generados en las ganaderías.

De hecho, en Cantabria, es el problema de los excedentes de purines, el que resulta más preocupante, especialmente y más allá del mal olor, por su influencia en la contaminación, sobre todo en los acuíferos. A su vez, expresa Nieves Gutiérrez, «por la dificultad e imposibilidad de dar una respuesta adecuada, no podemos asumir los costes de la aplicación de los tratamientos adecuados que suponen las explotaciones agrarias y ganaderas».

Gestión

Ante este problema, explica la vicepresidenta general de UPA, es necesaria una gestión, ya que el problema radica fundamentalmente en la falta de una respuesta adecuada para la recogida y tratamiento de los residuos. Y así, a partir de ella, dar calidad al ganadero, y al mismo tiempo, cumplir con la normativa medioambiental. Asimismo, añade que «los residuos sólo se pueden eliminar actualmente mediante las prácticas tradicionales de abonado, y van quedando menos fincas».

En este sentido, una buena gestión es cuestión de una buena política que realmente deje los residuos en manos de los que tienen capacidad de gestionarlos. Y en lo que se refiere a los residuos sólidos orgánicos, el manejo más coherente pasaría por convertirlo en un producto que aporta ingresos a los ganaderos, ya sean económicos por la comercialización de un cómpost de calidad, como por aporte de un abono a sus tierras gestionado sin peligro de contaminación. Además, este tipo de gestión facilitaría la incorporación de otros componentes en el proceso de compostaje que por sí solos son de difícil descomposición, como los restos de lana sucia de los lavaderos y muchos otros residuos orgánicos industriales.

Los residuos ganaderos son muy heterogéneos, están formados por las deyecciones sólidas y líquidas, las camas y restos de alimentos, fitosanitarios, antibióticos y restos de embalajes.

En el pasado, los excrementos ganaderos se aplicaban directamente a los terrenos agrícolas como fertilizante, siendo esta cooperación ganadería-agricultura beneficiosa para ambos y también para el medio ambiente. Pero en la actualidad, existe un fuerte desequilibrio entre estas dos actividades, lo que provoca que haya un excedente de residuos ganaderos y una progresiva contaminación en los alrededores de las granjas de ganado de producción intensiva.

Por tanto, un impacto ambiental negativo es el que producen cuando no se tratan adecuadamente, afectando al suelo, a las aguas superficiales y subterráneas, o al aire, este último por la emisión de gases de efecto invernadero y olores.