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INNOVA CANTABRIA |
Domingo, 05 de Septiembre de 2010 |
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La primera impresión frente al avance es de suspicacia en las explotaciones ganaderas. «Cualquier medida que ayude a frenar la infección está bien, pero no confío mucho en que vaya a ser útil de no ser que cambie la normativa europea y la actitud de la Consejería de Ganadería cántabra». Gaspar Anabitarte, vicesecretario general de UGAM-COAG, considera que no tiene mucho sentido tratar a animales infectados. «No es lógico que, si se busca la erradicación de la enfermedad, se juegue a tener un animal infectado en circulación mientras está en proceso de sanación». Y concretó hablando de economía. «Además, mientras medicas al animal, no puedes comerciar con su carne, ni con su leche, y el medicamento, por barato que sea, siempre costará dinero», opinó haciendo referencia a la rentabilidad que para la explotación ganadera supone el sacrificio de los animales infectados y la recuperación de la cabaña con la subvención que el gobierno otorga cuando suceden estos percances.
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