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| «La política oficial ha fallado o ha alimentado la crisis» |
| T. VELASCO | Domingo, 25 de Octubre de 2009 | |||
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Vivió de primera mano los últimos rescoldos de la crisis de los 90 y contribuyó a que España entrara en la Europa del euro, con 'los primeros de la clase'. La situación actual de nuestro país la achaca a la política «equivocada e improvisada» de José Luis Rodríguez Zapatero.Por este motivo, Cristóbal Montoro, ex ministro de Hacienda y ahora responsable económico del PP, cree que aquella sólo podrá cambiar cuando también cambie el Gobierno. -¿Cree que las medidas de impulso a la economía han servido para luchar contra la crisis? -En absoluto. En España no ha habido impulso fiscal. Lo demuestra la recesión y la destrucción de puestos de trabajo. Recesión que va a seguir el año que viene como va a continuar el aumento del paro y la destrucción de puestos de trabajo. Por tanto, estamos en la crisis más intensa y más extensa de la historia de España. Cuando eso ocurre, es que la política oficial ha fallado o alimentado esa crisis. -¿El dinero destinado a esas medidas ha sido el adecuado? -Lo que ha sido es el exponente de la huida hacia adelante de este Gobierno, cuya máxima ha sido: conservemos, al menos, determinados puestos de trabajo, aunque sean temporales. Lo que hay que medir es el coste directo del mantenimiento de esos empleos, cuánto cuesta cada uno y también su gasto indirecto, lo que supone la necesidad de emitir deuda pública para mantener esos puestos. Esa deuda ha sido adquirida por las entidades financieras que, a su vez, han negado el crédito a las pequeñas empresas y, por tanto, se ha estrangulado el crecimiento económico. Este es el circuito negativo, que empezó desde que entramos en esta legislatura con el decreto ley de los 400 euros. Decían que era para estimular el consumo, pero éste se ha hundido. -Sin embargo, hay algunos síntomas buenos, como el crecimiento del ahorro de las familias. -La gente no se atreve a gastar, y lo que está ocurriendo es que hay un ahorro de precaución, y ahora el Gobierno va y eleva los impuestos sobre los rendimientos de ese ahorro. Esto es el mundo al revés. Es una búsqueda desesperada de aumentar la recaudación tributaria. Tenemos que salir de esta crisis con más ahorro pero, sobre todo, hay que dejar ya de gastar. Que se dejen ya de estímulos artificiales. La demanda nacional cayó un 0,5% en 2008 y este ejercicio lo hará un 5,6%. Es descomunal lo que está pasando, a una velocidad que da vértigo. -¿Qué medidas han faltado? -Una crisis de política externa lo que necesitaba era austeridad en el gasto y reducción de impuestos, como el IRPF a las familias endeudadas. También se deberían haber puesto en marcha reformas estructurales desde el primer día. -¿Cuáles son esas reformas? -Pues las que hay pendientes en el terreno laboral, la energía o la competencia en los sectores estratégicos de la economía; reformas en términos de formación y apuesta clara por la innovación tecnológica. El Gobierno tenía que haber reaccionado, pero se ha dormido en los laureles diciendo que no había crisis y que la que había no nos iba a afectar. Si se hubiese actuado antes, no habríamos tenido este desastre en puestos de trabajo y en la actividad económica. Los ajustes de empleo en España se ven ya como algo natural, pero eso no es admisible. No nos podemos resignar a una política económica tan desastrosa y, sobre todo, tan perjudicial para el empleo y la ocupación. Quiero recordar la España que funda el euro y se compromete con la estabilidad macroeconómica, que va haciendo privatizaciones e invirtiendo en el resto del mundo hasta convertirnos en exportadores de capital de primer orden. Esa España fue un ejemplo extraordinario de creación de empleo. Y ahora veo resignación y falta de compromiso, y como echan la culpa al modelo económico y quieren cambiarlo con una ley como la de la economía sostenible, cuando lo único que es sostenible es el empleo y no resignarse con esta tasa de paro y con que se pierda la confianza. En este terreno no vale la resignación y decir que somos un país de parados o que qué le vamos a hacer. Somos poco productivos, poco competitivos y estamos lastrados con esa tasa de paro. Es un círculo vicioso, porque más parados lastra los Presupuestos del Estado y genera más déficit público, lo que lleva a una situación de inviabilidad y a que tengamos un Gobierno que nos sube los impuestos. -Con estos mimbres, ¿cómo va salir España de la crisis? -Creo que lo primero que necesita este país es cambiar de Gobierno. Y cuanto antes. Esto por el momento no parece que vaya a ocurrir, pero ya veremos cómo aguanta la situación un Gobierno de izquierdas que lleva sobre sus espaldas tanto paro. -¿Por qué no ha servido lo que en otros países sí ha funcionado? -Las medidas que sí han sido parecidas, como apoyar la compra de coches, han funcionado. Había que acudir a reforzar el sector bancario, pero no hemos tenido grandes quiebras. Su situación no es buena, porque el crédito no llega fácilmente, y eso es lo que tenemos que solucionar. Pero otras cosas que se han hecho fuera aquí no pueden funcionar porque nuestra economía tiene otro problema. Alemania tiene un superávit de la balanza de pagos equivalente a casi seis puntos de su PIB y España tiene un déficit del 10%, por tanto, las políticas no pueden ser iguales. -¿Podremos cumplir los objetivos de déficit y deúda pública? -Creo que en 2012 España tendrá otro Gobierno y será diferente. Es lo que tiene la política, si no yo no estaría aquí. Es cierto que queremos que cambie, porque no estamos para apoyar esta política económica. Estamos para cambiar al Gobierno y somos una alternativa clara. En 1996 no cumplíamos ningún objetivo y nada más entrar en el Gobierno pusimos en marcha el decreto ley de liberalización económica, con un paquete de reformas que llegó hasta las funerarias. También cambiamos la fiscalidad. Ahora hemos invertido en España el equivalente a 35 o 40 puntos del PIB, con tasas de paro jamás conocidas. Nos hemos convertido en un país de inmigrantes y nos entra miedo. Da vértigo la situación actual, con un déficit público que se acerca al 12%, y que se dice pronto. -Y tras las medidas de impulso, llegaron las subidas de impuestos. ¿Es el momento adecuado? -Es un error formidable. Porque en un momento en que se están estrechando las bases impositivas subir los impuestos es estrangular el crecimiento económico. No tiene fundamento. Lo que se hace con el IVA es para nota. Como el crecimiento económico empezará a tener datos positivos en la segunda parte del año, van y meten la subida en esa parte. ¿Y luego qué? Eso va a tener un efecto tremendo. Se tendrá un mejor comportamiento del consumo, pero falseado. Hay que dar estabilidad y no tratar de hacer un 'sálvese quién pueda' con los impuestos. Me parece terrorífico subir ese tributo, porque va a dar lugar a recuperar esa pregunta de «con IVA o sin IVA». Es el peor de los ambientes; es traer más fraude fiscal y sin sanear las cuentas públicas.
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