Banner Sodercan Consejería de Industria y Desarrollo Tecnológico Puerto de Santander Ceoe-Cepyme Cantabria

Calendario de Eventos

Mayo 2012
L M X J V S D
30 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31 1 2 3

Últimos eventos

Sin eventos

Envíanos tus sugerencias

Portada Panorama Cantabria Noticias El Depósito Franco quiere más almacenes
INNOVA CANTABRIA
El Depósito Franco quiere más almacenes
M. A. SAMPERIO | Domingo, 07 de Marzo de 2010
                    Fernando Cámara, director del Depósito, en unas instalaciones que se se han quedado pequeñas y que se quieren ampliar para poder ofertar un mejor servicio. ::
ROBERTO RUIZ
Fernando Cámara, director del Depósito, en unas instalaciones que se se han quedado pequeñas y que se quieren ampliar para poder ofertar un mejor servicio. :: ROBERTO RUIZ

 

 

El Depósito Franco cerró el ejercicio de 2009 con recorte, pero con una visión optimista, en especial de cara al 2010. Las mercancías son cambiantes, pero los almacenes se siguen llenando. Por eso, quieren nuevas instalaciones que se ubiquen en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL), de Raos. El Puerto de Santander es el que tiene la palabra y tendrá que decidir el concurso que se convoque.

Fernando Cámara, director del Depósito Franco, explica que los 49.000 metros cuadrados de los que se dispone en la actualidad (38.000 en propiedad y 11.000 cedidos por el Puerto) se han quedado pequeños para la actividad que se está teniendo y las expectativas de este año y los próximos y, todo ello, a pesar de la crisis. «Necesitamos naves de 1.000 a 2.000 metros cuadrados y que sean polivalentes para adaptarnos al cambio de mercancías que es continuo», señala.

La empresa, semipública, cerró el ejercicio de 2009 con unas cifras que se valoran como «esperanzadoras» a pesar de que los resultados arrojan un descenso del 10,7% en el tráfico de mercancías. Este recorte es bastante inferior al 26% que ha sufrido Puertos del Estado y el 18,6% del Puerto de Santander. La cifra de negocio, a pesar de la congelación de las tarifas, creció el 9,5%.

De cara al año actual, se valora que ya en el segundo semestre de 2009 se produjo un incremento del 13% en mercancías y del 34% en facturación en relación al primero y, además, mejoran las perspectivas de captación de nuevos tráficos, lo que hace pensar en «cifras prometedoras» para el 2010.

Un Real Decreto de 1918 creó el Depósito Franco del Puerto de Santander y propició la constitución de un consorcio con la participación de la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Santander, la Junta de Obras del Puerto, la Cámara de Comercio y los bancos Santander y Comercial.

La presidencia la ostenta la Cámara de Comercio, lo que todavía se mantiene en la actualidad siendo por tanto el presidente de la misma, Modesto Piñeiro, que también preside el Consorcio del Depósito Franco, del que forma parte el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander, la Autoridad Portuaria y el Banco Santander.

En cuanto a los servicios que presta la zona franca del Puerto, hay que insistir en su papel esencial como instrumento de política comercial ya que se dispone de una parte del territorio aduanero comunitario, separado del mismo, en el que se puede introducir todo tipo de mercancía, sin limitaciones de cantidad, naturaleza, origen, procedencia o destino. Todo, como es lógico, teniendo en cuenta las prohibiciones o restricciones que puedan establecerse por razones de protección de la salud, orden, moralidad y seguridad pública.

Las zonas francas se crearon para favorecer, mediante el almacenamiento exento de los productos importados, la competitividad de quienes precisan de productos extranjeros en su proceso productivo o los incorporan a su producto acabado.

Las mercancías que acuden al Depósito Franco son objeto de facilidades aduaneras, lo que favorece su distribución dentro y fuera de la Unión Europea. Pueden permanecer almacenadas por tiempo ilimitado hasta que el operador económico quiera darles otro destino. «Las mercancías no comunitarias -apunta Cámara- pueden ser despachadas cuando se quiera, pueden ser manipuladas para su uso, transformarse bajo control aduanero, etc. Lo más importante es que durante su permanencia en los almacenes no están sometidas a derechos de importación, gravámenes interiores ni a medidas de política comercial». Además, mediante las correspondientes autorizaciones, es posible efectuar elaboraciones y transformaciones de estas mercancías.

«La verdad es que nuestras naves están al cien por cien durante todo el año», comenta el director gerente del Depósito Franco, si bien insiste en que las mercancías son muy cambiantes. «Hace dos años las principales eran la melaza, el azúcar y los líquidos así como el papel y en la actualidad los cereales y los productos férricos son las más numerosas», observa.

Dentro de esta zona franca del Puerto de Santander Azucarera tiene su propia nave, si bien durante el 2009 la actividad ha sido nula. Por contra, en 2008, se contó con 58.000 toneladas.

En el recinto se ubican los Frigoríficos y también la empresa Cementos Alfa tiene su propia nave.

«La plantilla del Depósito Franco es sólo de 14 empleados, pero durante todo el día hay 100 personas trabajando ya que se realizan operaciones de logística y transporte», añade Cámara.

«El Depósito Franco es el gran desconocido del Puerto, pero nuestra misión es fundamental para contribuir a que el servicio que se pueda prestar sea el mejor. La sociedad de Cantabria debe ser consciente de la importancia que tiene en la economía regional la actividad portuaria», afirma Fernando Cámara. Precisamente, por esta apuesta de futuro se quiere estar presente en las actuaciones de ampliación que están previstas, como es el caso del nuevo espacio de la ZAL. «Apostamos por almacenes polivalentes y esperamos que el Puerto de Santander nos conceda esta posibilidad», confía el director del Depósito Franco.

Depósito distinto

El depósito distinto al aduanero tiene cabida en la zona franca y supone que a través del mismo se pueden llevar a cabo operaciones de compra y venta entre empresas nacionales sin aplicación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) con el objeto de que el vendedor cumpla los requisitos que exige la ley y el comprador sea el titular de la operación subsiguiente.

La tarea del Depósito Franco es orientar a las empresas nacionales que venden sus productos a comisionistas o intermediarios y que al ser también nacionales tienen que considerarse sujetas al IVA, si bien se les exige que facturen en régimen de exención ya que los productos van a ser exportados, finalmente, a terceros países, siendo titular de la exportación la empresa nacional adquirente.

El depósito aduanero se define como régimen aduanero suspensivo que permite el almacenamiento de mercancías vinculadas al mismo en un depósito aduanero físico. Además, es el espacio físico de almacenamiento que cuente con el reconocimiento de las autoridades aduaneras.

Las operaciones del depósito distinto están reguladas hace ya unos años, pero en España no han sido muy utilizadas, por lo que en el Depósito Franco están publicitando su existencia.