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PANORAMA CANTABRIA
TAMBIÉN PENDIENTES DE EE.UU.
CRISTINA VALLEJO | Domingo, 17 de Julio de 2011

Al margen de la que ya parece irresoluble crisis de deuda europea (esperemos que los líderes europeos nos lleven la contraria el próximo jueves, cuando planean reunirse de nuevo), no debemos olvidar que los mercados esta semana también se han movido a tenor de lo que ha ocurrido en Estados Unidos. Por un lado, dos agencias de «rating», Moody's y Standard & Poor's, ya le han amenazado formalmente con arrebatarle su preciada Triple-A, por el inminente riesgo de que el país incurra en un impago momentáneo si republicanos y demócratas no llegan a un acuerdo para ampliar el techo de gasto. Las negociaciones son muy complicadas, pese a tener lugar entre dos partidos y no entre 17 países, como sucede en Europa. El presidente de EE.UU., Barack Obama, se ha implicado en las negociaciones. En realidad, el mercado no se muestra temeroso por los problemas de la deuda americana, como demuestra el hecho de que los tipos de interés de su deuda apenas hayan subido estos días. Pero, como alertan algunos analistas y el propio Fondo Monetario Internacional, un impago de EE.UU. podría ser fatal. Como sucede con la crisis europea, las próximas semanas serán decisivas. El día 2 de agosto es la fecha límite.

En el mercado tuvieron todavía más peso las declaraciones del presidente de la Reserva Federal norteamericana, Ben Bernanke. En su comparecencia bianual ante el Congreso de EE.UU., dio a entender a los inversores que habría una tercera ronda de compra de bonos, lo que animó a las Bolsas. Pero, al día siguiente, ante el Senado, enfrió al mercado afirmando que la economía no reunía las condiciones que justificarían una nueva inyección de liquidez, dando la razón, de esta manera, a la mayoría de los analistas.